EEUU llevará al Consejo de Seguridad el conflicto nuclear norcoreano

Fuente: Estrella Digital

 

 

 

Estados Unidos llevará el próximo fin de semana al Consejo de Seguridad de la ONU el asunto del programa nuclear de Corea del Norte, para una discusión internacional del problema que no implicará la imposición de sanciones. Así lo manifestó ayer en Seúl el subsecretario de Estado estadounidense John Bolton, quien realiza una gira asiática que se inició en Pekín y continuará hoy en Tokio.

 

El emisario de la Casa Blanca, encargado del control de armas y asuntos de seguridad internacional, subrayó la necesidad de que la Organización Internacional para la Energía Atómica (OIEA) convoque una reunión para enviar el asunto de Corea del Norte ante el máximo organismo decisorio de la ONU.

 

Bolton anticipó que el Consejo de Seguridad no objetará discutir el asunto dado que el Reino Unido, Francia, China y Rusia, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad junto a EEUU, se oponen a la posesión de armas nucleares de Corea del Norte.

 

La OIEA convocará una reunión de emergencia este viernes, día 24, para adoptar una resolución, dijo Bolton. El enviado de la Casa Blanca, conocido anteriormente en la zona por sus comentarios directos y su retórica agresiva, hizo hincapié en que discutir el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU no significaba la imposición de sanciones.

 

Además de recordar que las sanciones económicas no son medidas habituales en el órgano de seguridad de la ONU, Bolton indicó el propósito estadounidense de convertir el caso en un asunto global en cuya discusión participen además Corea del Sur y Japón.

 

Bolton indicó que someter al Consejo de Seguridad la renuncia norcoreana al Tratado de No Proliferación Nuclear era algo "completamente diferente" a la aplicación de sanciones, las cuales, según ha advertido Pyongyang, "acelerarán el inicio de una guerra".

 

Actitud conciliatoria

 

Las declaraciones de Bolton reflejan la actitud conciliatoria de EEUU pero, al mismo tiempo, se oponen a la visión norcoreana de mantener las discusiones en términos bilaterales con Washington. El alto funcionario descartó, sin embargo, la reanudación del acuerdo de 1994 en el que Corea del Norte se comprometió a congelar su programa nuclear a cambio de ayudas energéticas de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y la Unión Europea. Calificó de "casi imposible" creer de nuevo en Corea del Norte, cuyo régimen decidió abandonar el TNP como represalia por la suspensión del envío de combustible estadounidense a finales del año pasado. El emisario del presidente George W. Bush no descartó que Washington cediera a la petición norcoreana de poner por escrito la promesa de no invadir el país comunista y dejó abierta la puerta a esa posibilidad.

 

Bolton fue uno de los primeros funcionarios de la Casa Blanca en el actual Gobierno en denunciar la existencia de armas de destrucción masiva en Corea del Norte, país incluido por Bush en el "eje del mal", junto a Irán e Irak.

 

En agosto de 2002, en una visita a Corea del Sur, Bolton insinuó la suspensión de ayuda energética hasta que Pyongyang abandonara sus programas de fabricación y exportación de armas de destrucción masiva.

 

Poco después, James Kelly, subsecretario de Estado para Asuntos Asiáticos, viajó a Corea del Norte cuyas autoridades reconocieron la existencia de un programa nuclear que violaba el acuerdo de 1994.

 

Como respuesta, Estados Unidos congeló el envío de carburante, lo que dio inicio a un intercambio de amenazas que no da muestras de menguar.

 

El régimen norcoreano criticó ayer a la OIEA por ser un "portavoz de Estados Unidos" y lo culpó de su renuncia al TNP.