La CNE pide un marco normativo claro antes de permitir a las eléctricas vender internet a través de su red

Resumen de Prensa            Enervía, miércoles, 22 octubre 2003

FUENTE: Estrella Digital


La Comisión Nacional de la Energía (CNE) no ve impedimentos legales para que las eléctricas presten servicios de telecomunicaciones a través de sus redes con tecnología PLC, aunque propone que la concesión de las autorizaciones se supedite al desarrollo "previo" de un marco normativo. Estas son las conclusiones de tres informes elaborados por la CNE en respuesta a las consultas planteadas por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). En el mercado eléctrico se ha hecho patente una clara desunión entre quienes apuestan en firme por esta nueva tecnología, especialmente Iberdrola y, a menor escala, Endesa, y otros como Unión Fenosa, que pretenden potenciar el desarrollo de la fibra óptica.

Los informes, a los que tuvo acceso Efe, analizan las peticiones planteadas por Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa para prestar servicios de telecomunicaciones mediante la tecnología conocida como Power Line Communication (PLC). La CMT concedió finalmente a las tres eléctricas la ampliación de la licencia C1 que habían solicitado.

Los informes señalan que la Ley del Sector Eléctrico "no impide el desarrollo de la actividad de PLC, por lo que desde el punto de vista jurídico no habría impedimento legal". No obstante, precisa que "para el desarrollo adecuado" de esta actividad "deberán adoptarse los desarrollos normativos correspondientes y necesarios". Estos desarrollos irían, según la CNE, desde la existencia de una autorización previa "de la administración competente en materia de energía", en este caso el propio organismo regulador, hasta "la determinación del régimen regulatorio económico aplicable a los ingresos derivados de esta nueva actividad".

A juicio de la CNE, este nuevo desarrollo normativo "deberá existir con carácter previo al otorgamiento de cualquier autorización energética". Dicha autorización "estará condicionada al uso prioritario de las instalaciones para el suministro de energía eléctrica" y sólo podrá denegarse cuando existan "riesgos significativos".

El organismo regulador recuerda que, según la Ley del Sector Eléctrico, la empresa dedicada a la actividad de PLC deberá estar separada jurídicamente de la compañía distribuidora. En este sentido, la CNE aboga por "preservar la separación contable de la actividad de PLC", para lo cual propone la fijación, por parte de la CMT, de procedimientos de control y vigilancia. Los informes proponen constituir un grupo de trabajo entre la CMT y la CNE para intercambiar información económica y regulatoria sobre la contraprestación que la actividad de PLC debe otorgar a la de distribución eléctrica. La CNE ha remitido copias de los tres informes al Ministerio de Economía.

Las eléctricas y las telecomunicaciones

Con mayor o menor grado de ironía, según se mire, lo decía recientemente el consejero delegado de Unión Fenosa, Honorato López Isla, en un encuentro con periodistas: las telecomunicaciones son mucho mejor negocio que vender electricidad. Hace tiempo que las eléctricas desembarcaron en firme en el negocio de las tecnologías de la información, fundamentalmente por dos vías: el desarrollo del cable (el caso de Endesa y Fenosa a través de Auna), y la tradicional banda ancha por fibra óptica.

Sin embargo, con una rapidez inusitada se ha desarrollado una nueva tecnología, el PLC, a través del cual las eléctricas, con los adecuados aparatos transformadores, pueden suministrar internet por la red eléctrica tradicional. El pionero del PLC es Iberdrola. La semana pasada la eléctrica que preside Íñigo de Oriol anunció una primera fase de comercialización entre 30.000 habitantes del norte de Madrid que, posteriormente, extenderá a distritos del centro de la capital para, ya a finales de año, ampliar la cobertura a distintos barrios de Valencia, Castellón y Alicante. En paralelo, Endesa y Fenosa negocian con Auna lanzar una prueba piloto en Zaragoza y en enero del próximo año en Barcelona.

Frente a este supuesto cambio de política de las eléctricas en el ámbito de las telecomunicaciones, hay quienes dentro del sector son muy escépticos sobre la oportunidad de negocio que ofrece el PLC. El propio López Isla, dejando claro que se trata de una opinión personal, que choca con la de otros altos directivos de la empresa, mantiene una postura de clara reticencia hacia el PLC.

En su opinión, convenientemente incentivada por el Gobierno la alta inversión que requiere, el PLC puede ser una buena solución para ciertos ámbitos geográficos, como las zonas semirurales y el campo español, donde no se exija una calidad excesiva y exista imposibilidad manifiesta de introducir el cableado. Nombres propios del negocio eléctrico nacional no se resisten a calificar directamente de "simulacro" de banda ancha al PLC, un sistema al que se le atribuye una escasa rentabilidad financiera, frente a las oportunidades que ofrecería concluir el despliegue de la fibra óptica y el propio sistema de cable.