El Gobierno argentino y las petroleras prorrogan el

Resumen de Prensa            Enervía, viernes, 22 agosto 2003

FUENTE: Estrella Digital


El Gobierno argentino y las petroleras que operan en el país acordaron ayer prorrogar por dos meses el convenio que mantiene los precios de los combustibles. La extensión del acuerdo comenzó a regir desde el 1 de agosto y se extenderá hasta el 30 de septiembre. Mientras, el Senado no consiguió cerrar el acuerdo sobre la reestructuración del sistema financiero.

Este acuerdo con las petroleras es una continuidad de los convenios que el Estado selló por primera vez el 2 de enero, cuando se congelaron las subidas en los precios de los combustibles a cambio de un valor fijo para el petróleo situándolo en 28,50 dólares el barril.

Con este convenio, que se renovó el 5 de junio, el Gobierno se comprometió a compensar con el tiempo las diferencias con el valor internacional. La tasa de interés anual con respecto a las entregas de crudo que se cumplan desde el 1 de agosto será igual al Libor más dos puntos porcentuales o 7% anual.

El Gobierno de Néstor Kirchner ratificó que el valor máximo para el pago de regalías respecto a las operaciones que se realicen en base a este acuerdo será de 36 dólares el barril, según informó la agencia local Infosic.

Las petroleras se comprometieron a suministrar durante este mes 17.159 metros cúbicos por día, mientras en septiembre la cifra se elevará a 19.097 metros cúbicos. Fuera del régimen de estabilidad de los 28,50 dólares, se comprometieron a suministrar 4.760 metros cúbicos en agosto y 8.350 metros cúbicos en septiembre.

Se pospone el debate financiero

Mientras, los senadores pospusieron el debate que debía sancionar al proyecto que restituye al Gobierno la facultad de renegociar los contratos de los servicios públicos y del sistema financiero.

En la Cámara debatirá la semana que viene la reestructuración del sistema financiero y la nueva Carta Orgánica del Banco Central, además las leyes antievasión. Temas, vitales para llegar a un acuerdo a largo plazo con el FMI y que motivaron llamadas puntuales del Gobierno para apurar al Congreso.