EdF advierte de que el suministro eléctrico peligra en Argentina si el Gobierno no acepta subir las tarifas

Resumen de Prensa            Enervía, martes, 21 octubre 2003

FUENTE: Estrella Digital


El consorcio público francés Electricité de France (EdF), propietario de la empresa argentina Edenor, advirtió que el servicio eléctrico que presta en el país sudamericano corre peligro si no se ajustan las tarifas. Así lo manifestó el director general de operaciones de EdF, Gerard Creuzet, en una entrevista concedida en París a un grupo de periodistas argentinos que publica hoy la prensa local. "No queremos estrangular al pueblo argentino pidiendo un aumento excesivo de tarifas, pero queremos cierto equilibrio. Si no invertimos, la red se verá debilitada y puede haber problemas operativos en el futuro", dijo el directivo.

Como otras concesionarias de servicios públicos en Argentina -Endesa entre ellas-, Edenor reclama al Gobierno que autorice un incremento tarifario para recuperar las pérdidas ocasionadas por la devaluación del peso de comienzos del 2002. Las tarifas están congeladas desde que se abandonó la paridad entre la moneda argentina y el dólar, lo que ha generado una fuerte polémica entre el Ejecutivo que preside Néstor Kirchner y las empresas, en su gran mayoría de capitales extranjeros.

"Argentina fue una catástrofe en nuestras cuentas internacionales el año pasado, nos obligó a afrontar pérdidas por 300 millones de dólares por el impacto de la devaluación", señaló Creuzet. EdF dio a conocer su posición luego de que la semana pasada las firmas generadoras, transportadoras y distribuidoras de electricidad en el país alertaran sobre un posible colapso de la red a causa de la falta de ajuste de las tarifas.

Además, un corte de energía que el jueves último afectó a casi 400.000 usuarios de Edesur, filial argentina de la española Endesa, en la capital y sus alrededores generó suspicacias en funcionarios del Gobierno. "Somos mucho más serios que eso. No queremos entrar en ese tipo de discusión. Nunca nadie ha hecho eso en EdF", sostuvo Creuzet frente a las sospechas del Ejecutivo argentino de que los apagones se producen porque "alguien baja la palanca".

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo para América de EdF, Fernando Ponasso, pronosticó que el sistema "no soportará" un abrupto aumento de la demanda de energía en el próximo verano austral. Creuzet también fue terminante al afirmar que la casa matriz no se hará cargo de la deuda de Edenor, que asciende a 500 millones de dólares, por considerar que "cada actividad del grupo tiene que ser rentable en cada país". "El aporte de capital ya ha sido hecho. Esperamos que ahora haya una respuesta" de las autoridades argentinas, respondió cuando le preguntaron si al aumento tarifario le corresponderán nuevas inversiones.

El "número dos" de EdF también rechazó las afirmaciones del Gobierno argentino sobre que las pérdidas del año pasado pueden ser compensadas por las grandes ganancias que obtuvieron las concesionarias durante la última década. "No hemos ganado mucho en Argentina y si hacemos las cuentas, la catástrofe del 2002 fue más dinero de todo lo que ganamos antes", aclaró.

Edenor, que distribuye electricidad a 2,25 millones de clientes de la zona norte de Buenos Aires y su populoso cinturón urbano, registró unos beneficios operativos de 105 millones de euros (unos 122 millones de dólares) en el primer semestre del año. "Nosotros también entendemos los problemas, la dificultad de subir las tarifas. No intentamos que Argentina sea la vaca lechera de EdF, pero pretendemos un justo equilibrio, no tener sólo ganancias operativas sino también financieras", planteó Creuzet.