El uso de electricidad limpia por las administraciones ahorraría 60 millones de toneladas de CO2

Resumen de Prensa            Enervía, lunes, 21 marzo 2005

FUENTE: Estrella Digital


El uso de electricidad limpia por parte de las administraciones públicas de la UE supondría un ahorro equivalente a 60 millones de toneladas de CO2, lo que supone el 18% del compromiso de reducción de gases de efecto invernadero contemplado en el Protocolo de Kioto, según se recoge en un estudio elaborado por la Fundación Entorno. Un ahorro similar se produciría si las administraciones públicas optaran por edificios sostenibles, según señala el informe, basado en un estudio sobre 'compra verde' de la Comisión Europea.

La Fundación Entorno subraya que en la UE sólo un 19% de las administraciones realiza compras con criterios ambientales. En España, tan solo los ministerios de Fomento y Medio Ambiente y los ayuntamientos de Barcelona y Pamplona aplican valoración ambiental en sus ofertas de contratación pública, beneficiando a empresas gestionadas bajo criterios de protección al medio ambiente.

"La implicación de los organismos públicos en la exigencia del cumplimiento de criterios ambientales a sus empresas proveedoras y contratistas se hace imprescindible si consideramos que las compras públicas ascienden a 1.500 billones de euros al año, el 16% del PIB de la Unión Europea", afirmó la directora de la Fundación, Cristina García-Orcoyen.

A su juicio, eligiendo productos y servicios respetuosos con el medio ambiente, la Administración puede contribuir al desarrollo sostenible, ya que la compra 'verde' aumenta la demanda de productos más sostenibles y ayuda a las energías limpias a conquistar el mercado. "Al mismo tiempo, la compra 'verde' permite ahorrar energía y recursos, y reduce la producción de residuos, lo que contribuye a una reducción de gastos públicos", añadió.

Como ejemplo de la importancia de esa politica 'verde', la Fundación explica que si todas las administraciones públicas de la UE exigieran ordenadores de una mayor eficiencia energética, e indujeran al mercado a avanzar en esa dirección, se ahorrarían 830.000 toneladas de CO2. Asimismo, si optaran por sistemas de ahorro de agua en los servicios de sus edificios, reducirían el consumo de en 200 millones de toneladas, equivalente al 0,6% del consumo doméstico total de la Unión.

La Fundación apuesta por la compra de ordenadores y edificios que se caractericen por su eficiencia energética; electricidad producida a partir de fuentes de energía renovables; sistemas de aire acondicionado que incorporen las soluciones medioambientales más modernas; muebles de oficina hechos con maderas sostenibles; papel reciclado y vehículos eléctricos, así como por la disponibilidad de alimentos procedentes de la agricultura ecológica en los comedores colectivos.