Isofotón consolida su liderazgo europeo en la energía solar

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La compañía malagueña Isofotón, especializada en la fabricación, con tecnología propia, de células y módulos fotovoltáicos, prevé alcanzar este año una facturación de casi noventa millones de euros, cifra que duplicará los resultados de 2000. Este sustancial incremento de su cifra de negocio es respuesta directa a su éxito en los mercados internacionales, de donde ya procede más del 80% de sus ingresos totales. De esta forma, Isofotón, ha logrado hacerse con un hueco en el mercado exterior y, actualmente, es la primera de Europa y la séptima del mundo en el campo de la energía solar. La compañía tiene previsto aumentar tamaño y presencia con la construcción de una nueva planta, que se ubicará en el malagueño Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), que complementará a las otras tres fábricas ya existentes, dos fotovoltaicas y otra térmica. La nueva factoría, que estará operativa en 2004, permitirá duplicar la producción, al pasar de 35 a más de 70 megavatios. Isofotón ha logrado situarse entre las primeras multinacionales del sector, gracias a que los sistemas solares térmicos y fotovoltaicos que fabrica permiten hacer frente a las necesidades de energía en zonas que, por su remota ubicación, tienen un difícil acceso a la red. Además, permiten sustituir parte de la energía generada por medios convencionales, colaboraando así en una política de desarrollo sostenible, Además, facilita la capacitación de técnicos y usuarios y fomenta la creación de empresas locales. A ello hay que sumar que el departamento de I+D+i de Isofoton se ha convertido en referencia mundial en el sector de la energía solar. La empresa malagueña ya cuenta con sucursales en el continente americano (Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Chile, Perú, Uruguay y México, entre otros), y en África (Túnez, Senegal, Marruecos, Mauritania y Ghana). Además, ya está presente en Suráfrica y Tailandia. Proyectos La firma opera fundamentalmente en países en vías de desarrollo, pero ello no le ha impedido llevar a cabo proyectos emblemáticos en Europa como, por ejemplo, la estación de energía del centro de mantenimiento de los tranvías de Ginebra, la mayor instalación de estas características conectada a una red de transporte público.