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Repsol esquiva la contribución de 200 millones de dólares que le imponía el gobierno Argentino
Resumen de Prensa Enervía, jueves, 20 marzo 2003
FUENTE:
El Confidencial
Repsol-YPF ha logrado frenar, por el momento, la ofensiva del Gobierno argentino para que la empresa apoye, con 200 millones de dólares, la formación de un fideicomiso cuyo fondo se destinaría a ayudar a las firmas de aquel país que mantienen una abultada deuda con el exterior.
Dando muestras de haber aprendido las sutilezas del sistema de decisiones que impera en Argentina, el número dos de Repsol-YPF y responsable de lo que se decide en América Latina, Ramón Blanco, ha podido suavizar las exigencias del ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, hasta convertirlas en inocuas para la petrolera.
En un primer momento, como adelantó elconfidencial.com, Lavagna presionó a Blanco para que la petrolera tirara de chequera, a cambio de no extremar los controles sobre los capitales que Repsol-YPF transfiere a Madrid desde su sede en Buenos Aires. Fracasado aquel intento, el ministro argentino también ligó el tema del fideicomiso a la posibilidad de permitir aumentos en el precio de la gasolina, algo que pretendía la compañía ante el incremento internacional del precio del barril de petróleo.
Blanco, con sus constantes viajes a Buenos Aires, fue desarticulando cada uno de los argumentos ministeriales con la simple fórmula de explicar que tanto él como el presidente de la compañía, Alfonso Cortina, eran "simples empleados" de los accionistas. Y que si aceptaban desviar fondos para conformar el fideicomiso en cuestión serían rápidamente sancionados en una junta general de accionistas.
Lavagna no se rindió: propuso que Repsol-YPF adelantara el pago de impuestos anual para usar ese dinero en el fideicomiso. En este punto, Blanco y los suyos entendieron que habían ganado la partida ya que, de aceptar, no generaría ningún tipo de problemas internos en Repsol-YPF.
Pero, envalentonados, dieron vueltas y vueltas, se reunieron con los principales dirigentes del Gobierno de Eduardo Duhalde, recibieron garantías de parte de Carlos Menem, al que ven como posible ganador de las elecciones presidenciales del 27 de abril, y volvieron a decir que no, para desazón de Lavagna.
Desde entonces, la idea de constituir el fideicomiso ha ido perdiendo fuerza para desgracia de las empresas argentinas, en especial las periodísticas, que en un momento supusieron que los grandes beneficiados por la devaluación del peso (o sea, los petroleros o el sector agrícola) les ayudarían a pagar su abultada deuda.
Sin ir más lejos, la semana pasada, un juez argentino ordenó a la empresa Multicanal (la segunda operadora de televisión por cable del país, propiedad del poderoso Grupo Clarín) que esta semana pague unos tres millones de dólares a un grupo de tenedores de los bonos que la firma había emitido en dólares y que pretendía abonar en pesos. Es decir, a un precio tres veces menor que el originalmente pactado.
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