La térmica de Andorra sigue
contaminando
http://www.heraldo.es/20020219/aragon/aragon31124.html?usu=466a1901c1aad98068499175b871bd39
La planta de desulfuración de la
central térmica de Andorra sólo ha reducido las emisiones contaminantes en un
50 %, pese a que Endesa anunció que las rebajaría en un 90 %. Hasta 2008 no se
conseguirá ese nivel.
La térmica de Andorra
"limpia" sus humos bastante menos de lo que anunció Endesa,
propietaria de las instalaciones, cuando puso en marcha hace dos años un
costoso proceso de lavado de gases, conocido como desulfuración. Si en un
primer momento se habló de eliminar el 90 por ciento del dióxido de azufre
(SO2) que arroja al aire la central, en la actualidad la planta desulfura, como
media, un 50 por ciento.
Fuentes de Endesa señalaron ayer
que no será hasta el horizonte del año 2008 cuando la central consiga emitir un
humo libre de SO2 en un 90 por ciento. Ese es el plazo en el que la directiva
europea exigirá ese porcentaje de reducción de contaminantes en materia
medioambiental.
"La térmica está trabajando
y haciendo pruebas para obtener los máximos rendimientos y alcanzar el 90 por
ciento" señalaron ayer desde la compañía eléctrica, al tiempo que
destacaban que el sobrecoste que supone la desulfuración está siendo asumido en
solitario por la propia empresa.
Estudios ambientales
Endesa responde así a las
declaraciones del científico Millán Millán Muñoz, director del Centro de
Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), quien recientemente afirmó que,
dos años después de iniciarse el proceso de desulfuración, la térmica de
Andorra "sigue teniendo puntas tremendas de emisiones de SO2".
Según Millán, la térmica
de-sulfura "lo mejor que puede", pero hay periodos transitorios,
cuando por exigencias del mercado la planta reduce o aumenta su actividad, en
los que el proceso de desulfuración sufre desajustes y no tiene un
funcionamiento óptimo.
Endesa reconoció la certeza de
los datos aportados por el director del CEAM, pero también resaltó que nunca
los ha ocultado en las Comisiones del Maestrazgo. Estas comisiones son
reuniones periódicas que mantiene con ecologistas, representantes de la
Administración, investigadores y alcaldes de municipios castellonenses que hace
más de diez años se querellaron contra ella por delito ecológico, algo que no
llegó a probarse en el proceso judicial.
La empresa rebate también la
opinión de Millán, al decir que la desulfuración está resultando inútil porque
no se detecta ninguna mejoría en los bosques. Endesa sostiene que el proceso de
lavado de gases "era necesario, porque sin él no hubiéramos podido seguir
quemando los lignitos turolenses", con un alto contenido en azufre.
Única en España
Poner en marcha la planta de
desulfuración, única en España y en casi todo el mundo por la gran cantidad de
gases que puede tratar, costó a Endesa hace ya dos años 180,30 millones de
euros. El coste de su funcionamiento y mantenimiento ronda los 600.000 euros al
año (cien millones de pesetas).
El proceso de desulfuración
consiste en someter los gases resultantes de la combustión del carbón a una
ducha de agua y cal que, por una reacción química, convierte el SO2 en yeso
inocuo. Así, todo el humo que genera la central es conducido al lavador de
gases antes de salir por la chimenea de la térmica, de 342 metros de altura.
Desde hace cinco años, técnicos
del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo, un organismo financiado en
parte por la Generalitat Valenciana, siguen con un sofisticado aparato que
detecta los gases, el trayecto del penacho de la térmica. El humo cruza las
provincias de Teruel y Castellón hasta el mar Mediterráneo.