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La energía fotovoltaica creció en la UE por encima del 30% el año pasado
Resumen de Prensa Enervía, lunes, 19 mayo 2003
FUENTE:
ABC
. La energía solar es una de las fuentes de abastecimiento energético más respetuosa que existe con el medio ambiente. Los últimos datos del barómetro fotovoltaico para el 2003 revelan que la producción de este tipo de energía ha crecido más de un 30 por ciento y alcanzó, a lo largo de 2002, 535 MWp (megawatios de potencia), cifra que supone un incremento de 134 MWp respecto al año anterior. Pese al desarrollo paulatino, los expertos señalan que el futuro de esta energía, que pertenece al grupo de las denominadas energías limpias, es todavía frágil. Durante el pasado año, la UE consiguió mantener un ritmo de crecimiento muy elevado, aproximadamente del 37 por ciento, comparado con los anteriores doce meses.
La producción mundial de células fotovoltaicas, que son el instrumento básico para producir la energía, también aumentó un 33,3 por ciento gracias a la demanda del conjunto de los países de la UE. Los analistas señalan que el crecimiento actual está marcado por la evolución de Alemania, que el pasado año representó un 77,5 por ciento de la potencia instalada en la UE. Los Países Bajos consolidaron su segunda posición dentro de Europa con una potencia acumulada de 28,3 MWp, lo que significa una progresión levemente superior al 28 por ciento respecto a 2001.
España confirmó el cuarto puesto, por detrás de Italia, con 19,30 MWp lo que supone un subida del 19 por ciento. Las últimas posiciones de la tabla las ocupan Grecia, con un total de 2,37 MWp que aunque pueda parecer una cifra insignificante los datos revelan que supone un aumento de casi el 41 por ciento respecto a 2001, cuando acumuló 1,40 MWp. A los griegos les siguen los portugueses que se sitúan en un valor de potencia acumulada de 1,46, lo que significa que Portugal alcanzó una progresión de tan sólo el 14 por ciento, y el último lugar fue para Bélgica -igual que en 2001- que durante el pasado año consiguió una producción de energía fotovoltaica de 0,53 MWp, un progreso respecto al ejercicio de 2001 del 24,5 por ciento.
Apoyo a programas nacionales
El barómetro, realizado por Eurobserber -consorcio compuesto por cuatro organizaciones europeas cuyo objetivo es promocionar el uso de energías renovables en la Unión Europea-, insiste en que el apoyo a los programas nacionales sigue siendo fundamental para el desarrollo de la energía fotovoltaica. La persistencia de este organismo radica en las ventajas que aportan al medio ambiente las intalaciones solares fotovoltaicas. Pues se trata de una energía limpia, renovable y silenciosa. La instalación es sencilla y de bajo coste y además se trata de un tipo de sistemas que por sus características gastan poco y duran mucho.
Los Quince contemplan en sus políticas medioambientales ambiciosos planes para aumentar la producción de energía fotovoltaica. El líder en producción de energía de este tipo, Alemania, que cuenta en la actualidad con más de «100.000 tejados solares» continúa siendo el país de la Unión con el mayor programa energético. Su plan consiste en ofrecer préstamos a bajo interés para la instalación de placas solares en los hogares y edificios públicos y privados. Además, el Banco de Desarrollo Alemán ha financiado desde febrero de 1999 hasta diciembre de 2002 la producción de electricidad. Por su parte, Italia, siguiendo los mismos pasos que en 2001, durante el pasado año tuvo algunas dificultades en la aplicación de su programa fotovoltaico porque no pudo conectar la energía producida por estas placas a la red de electricidad. De los 2MWp que se quería aportar a la red general sólo resultó posible conectar la mitad.
Conservar la cuarta posición
El barómetro no especifica un protocolo de actuación para seguir aumentando la producción de electricidad para España, cuarto en la clasificación mundial en potencia instalada, pero, según el consorcio, nuestro país acentúa su diferencia con Francia, quinto en la tabla. Una de las ventajas del mercado francés es que sigue estando propulsado por sus aplicaciones aisladas de la red (2,3 de los 2,8 MWp adicionales en 2002), situadas en gran medida en los departamentos franceses de ultramar, como Isla Mauricio. Estos territorios fuera de las fronteras del país galo contribuyen a engrosar las cifras de potencia acumulada que registra Francia.
Considerando los resultados estimados de los programas nacionales europeos, se espera que la UE genere una potencia total en torno a los 520 MWp para finales de este año; así pues no se alcanzará el objetivo marcado en la campaña emprendida por la Comisión Europea en 1999. Alguno de los obstáculos de crecimiento de este tipo de energía radican en la demora de la puesta en marcha de los programas nacionales de Italia, Gran Bretaña, España y Francia y, en algunos casos, la falta de voluntad política.
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