Shell paga 90 millones a empleados de EEUU por las caídas en bolsa

Resumen de Prensa            Enervía, miércoles, 13 julio 2005

FUENTE: Expansión


La petrolera angloholandesa ha sellado el litigio que tenía en su contra por haber elevado artificialmente sus reservas de crudo y gas en los últimos ejercicios.

La petrolera angloholandesa Royal Dutch/Shell ha aceptado pagar 90 millones de dólares (74,6 millones de euros) para cerrar una demanda colectiva en su contra interpuesta en EEUU por empleados norteamericanos, tras conocerse que la compañía había sobrevalorado artificialmente sus reservas de gas y crudo en un 41% en los últimos años.

El acuerdo se produce sólo dos semanas después de que los fiscales federales de EEUU decidieran no presentar una querella criminal contra Shell debido a la cooperación de la petrolera en la investigación del escándalo sobre sus reservas.

En 2004, la compañía reconoció que había elevado indebidamente sus reservas de crudo, un indicador clave de los beneficios futuros del grupo, en 2002 y en otros ejercicios. El escándalo costó al grupo cerca de 150 millones de dólares en multas impuestas por las autoridades reguladoras de EEUU y de Reino Unido, y, además, conllevó el despido de tres ejecutivos de la compañía.

Caída en bolsa
La cotización de la empresa sufrió severamente en cada una de las cinco ocasiones en las que Shell revisó a la baja sus reservas energéticas, durante el pasado ejercicio.

Cerca de 25 millones de dólares del acuerdo firmado ayer serán cubiertos por el seguro del grupo, según afirmó ayer Shell.

Precedentes
La demanda fue interpuesta por empleados y ex trabajadores de la petrolera que tenían suscrito un plan de pensiones con la compañía.

Los trabajadores denunciaron que el valor de sus planes de pensiones había caído por la bajada de la cotización del grupo, que cedió hasta un 15% en los dos meses siguientes a la revisión de las reservas en enero de 2004. La demanda colectiva de los beneficiarios estadounidenses del plan de pensiones de Shell, que se presentó en un juzgado de Nueva Jersey en julio de 2004, está al margen de los acuerdos extrajudiciales que la petrolera firmó con las autoridades reguladoras de EEUU y Reino Unido el año pasado, que supusieron el pago de unos 150 millones de dólares.

Nueva estructura
El escándalo impulsó al grupo a poner fin a la estructura dual de su consejo, el mayor cambio en los casi cien años de historia de la empresa. La nueva entidad fusionada, que se llamará Royal Dutch Shell PLC, tendrá sede en Londres, aunque los cuarteles generales y la sede fiscal estarán en La Haya (Holanda).

Los accionistas ya aprobaron la nueva estructura de la compañía, que registró un beneficio neto de 18.500 millones de dólares en el ejercicio de 2004.