Iberdrola invertirá 8.600 millones hasta 2008, un 73,2% en España

Resumen de Prensa            Enervía, miércoles, 11 febrero 2004

FUENTE: Europa Press


Iberdrola, la segunda eléctrica española, tiene previsto ejecutar inversiones por valor de 8.600 millones de euros en el periodo 2004-2008, el 73,2 por ciento de los cuales (6.300 millones) se destinarán al negocio en España, según una presentación de la empresa remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La compañía actualiza así su Plan estratégico para los próximos años con la intención de cerrar el periodo 2001-2008 con unas inversiones de 16.200 millones y con un crecimiento medio del beneficio neto de dos dígitos (es decir, de al menos el 10 por ciento) en los próximos cinco años. De los 6.300 millones de euros que la eléctrica prevé invertir en España en los próximos años, 2.400 millones (un 38 por ciento) se dedicarán al área de generación, 2.200 millones (un 34,9 por ciento) al área de distribución, 1.400 millones (un 22,2 por ciento) a renovables y 300 millones de euros (un 4,7 por ciento) a "otros". Las inversiones en el negocio internacional sumarán 2.300 millones de euros, de los que 1.700 millones se ejecutarán en México, 200 millones en el resto de Sudamérica y 400 millones en "otros".

Según esta actualización del Plan estratégico, en España la eléctrica prevé cerrar 2008 con más de 6.000 megavatios (MW) de potencia en centrales de ciclo combinado y más de 4.500 MW en instalaciones de energías renovables. Para este año 2004, Iberdrola quiere incrementar sus ciclos combinados en 1.200 MW y su parque de generación con renovables en 800 MW, manteniendo las reservas en niveles similares a los de 2003. En el área internacional, el objetivo para 2008 es contar con 5.300 MW de ciclos combinados en México (1.036 MW a lo largo de este ejercicio) y con 500 MW adicionales en el resto de Sudamérica, en especial gracias a Brasil.

Los objetivos financieros que la eléctrica que preside Iñigo de Oriol prevé hasta 2008 pasan por crecimiento medio no inferior al 10 por ciento, un apalancamiento financiero de menos del 50 por ciento, un crecimiento del dividendo en línea con el beneficio neto, un ROE (rentabilidad sobre recursos propios) de más del 15 por ciento y unos niveles de eficiencia (relación entre el gasto operativo neto y el margen bruto) del 25 por ciento. En 2003, el beneficio neto de Iberdrola creció un 10,1 por ciento, hasta 1.060,3 millones de euros, su apalancamiento financiero se situó en el 55,8 por ciento, su dividendo se incrementó un 10 por ciento, su ROE se situó en el 12,9 por ciento y su eficiencia en el 2,8 por ciento.