DIÁLOGO ENTRE RUSIA Y ARABIA SAUDÍ Y EXPECTATIVA DE UNA INTERVENCIÓN DE EE.UU. EN IRAQ

Resumen de Prensa                   Enervía, Lunes 19 de Agosto de 2002


FUENTE: El País, La Vanguardia


El precio del petróleo se moderó ayer, tras la subida del pasado jueves provocada por las expectativas de una intervención militar de EE.UU contra Iraq, uno de los principales productores de crudo.


El precio del barril Brent para entrega en octubre se cotizaba ayer a 26,62 dólares, 23 céntimos más barato que la víspera. Los precios futuros del petróleo subieron a sus niveles más altos en tres meses el jueves, por las coberturas de los dealers (intermediarios), que siguen con atención la evolución en Iraq.


Éstos temen que el crudo iraquí quede fuera del mercado mundial si el presidente americano George Bush echa a Saddam Hussein del poder. Según Paul Starkey, analista en Londres de Deutsche Bank, "el mercado está muy sensible a cualquier pronunciamiento sobre Iraq. Las exportaciones iraquíes ya se han reducido y los stocks de crudo americano han bajado. Todo eso conduce a los precios al alza".


El New York Times ha informado de que en EE.UU. líderes republicanos en el Congreso están mostrando su disconformidad con los planes a gran escala de Bush. Altos funcionarios americanos se muestran partidarios de derrocar a Hussein, pero advierten de que EE.UU. se arriesga a perder sus aliados y así crear una gran inestabilidad en Oriente Medio con esa política.


También los economistas se muestran contrarios a una acción militar por el temor a que impida una recuperación ya de por sí débil.


Por otro lado, Rusia y Arabia Saudí, los dos mayores exportadores de petróleo del mundo, han empezado las negociaciones para acordar una política de producción de crudo que impulse y mantenga los precios en torno a los 28 dólares por barril.


El primer borrador del acuerdo se presentará en una reunión entre los representantes de ambos países en octubre próximo en Moscú, según fuentes de la OPEP. Los saudíes han tomado esta iniciativa ante la falta de resultados que han dado los reiterados intentos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuyo peso pesado es Arabia Saudí, de convencer al Gobierno de Moscú de que se convierta en un estrecho y permanente colaborador de las políticas de recorte de producción con las que el cartel ha intentado impulsar los precios del crudo.


Rusia ha colaborado circunstancialmente con la OPEP en distintos periodos entre 1999 y 2001, e incluso se le invitó a ser miembro de la organización, pero en lo que va de año se ha convertido en un serio adversario del cartel.


Mientras, Arabia Saudí y los otros nueve miembros del cartel reducían su producción para frenar la caída de los precios ante la menor demanda a raíz de la crisis económica mundial, Rusia aumentaba su producción. Por un lado, los rusos obtenían menos margen por las ventas petrolíferas, pero, por otro, arrebataban cuota de mercado a los países de la OPEP, sobre todo en EE UU, el mayor importador de crudo del mundo.


Los expertos del mercado petrolero han hablado en muchas ocasiones de una 'guerra de precios del crudo' entre Rusia y la OPEP, pero ambas partes siempre han negado la existencia de un conflicto.


La consecuencia esta discrepancia en los criterios de producción ha sido un fuerte aumento de la producción de crudo por parte de Rusia y, últimamente, de los miembros de la OPEP, que ya no quieren dejar a sus clientes en manos de los rusos. Un comprador que se pierde es difícil de recuperar.


La OPEP produjo en julio 1,6 millones de barriles por encima de su nivel ideal de producción de 21,7 millones vigente desde el 1 de enero pasado. Rusia ha estado incrementando su extracción constantemente, pasando de 6,972 millones de barriles diarios a 7,225 millones a finales de junio. A principios de este mes de agosto, el ministro de Energía ruso, Igor Yusufov, reiteró que Rusia seguiría aumentado su producción.


La OPEP, durante los últimos tres años, ha defendido un precio del barril de su cesta de siete tipos de crudo en unos 25 dólares. Para obtener este resultado, el barril brent, de referencia para Europa, por ejemplo, debe situarse en torno a los 28 dólares de media. Ahora, el brent vale poco más de 26 dólares, y la media en lo que va de año ha sido de 23,8 dólares. La cesta de la OPEP vale ahora casi lo mismo que el brent, pero la cotización media desde enero ha sido de 22,77. Es decir, algo más de dos dólares por debajo de la cotización ideal para la OPEP.

 

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